Pulsioxímetro
PM-30E
Número de artículo: 23650
Pulsioxímetro
PM-30E
Número de artículo: 23650
Pulsioxímetro para medir la saturación de oxígeno en sangre (SpO2%) y la frecuencia cardíaca

- Pulsioxímetro para medir la saturación de oxígeno en sangre (Sp02%) y la frecuencia cardiaca (pulso)
- Visualización de mediciones en pantalla OLED de 2 colores
- 6 pantallas diferentes
- Funcionamiento sencillo con una sola pulsación, ideal también para viajar
- La saturación de oxígeno (SpO2) y la frecuencia del pulso pueden visualizarse en forma de barra o de onda
- Brillo de pantalla ajustable en 5 niveles
- Visualización del índice de perfusión (IP) (intensidad del pulso)
- Desconexión automática tras 15 segundos
- Indicador de cambio de pilas
- Correa de transporte incluida
- Producto sanitario certificado
¿Ya lo has visto?
Pulsioxímetro: medición sencilla de la saturación de oxígeno
Una pequeña pinza en el dedo que te muestra en segundos cómo está realmente tu cuerpo: un pulsioxímetro mide el oxígeno en sangre y el pulso, dos valores importantes que revelan mucho sobre tu salud. Tanto si estás en casa, como haciendo deporte o te encuentras en alguna situación especial, como en las alturas, el dispositivo te aporta claridad rápidamente.
Para personas con enfermedades crónicas como la EPOC o el asma, es un complemento indispensable para vigilar el estado de salud. Pero un pulsioxímetro también puede ser sorprendentemente valioso para las personas sanas, por ejemplo, para conocer mejor su estado físico o reducir el estrés corporal. Un asistente inteligente, fácil de usar y que te ayuda justo cuando lo necesitas.
Saturación de oxígeno y pulso bajo control: con un pulsioxímetro
¿Cómo puede un pulsioxímetro proporcionar valores tan precisos? La tecnología que hay detrás es más inteligente de lo que parece y, al mismo tiempo, fascinantemente simple. Un pulsioxímetro mide la saturación de oxígeno (SpO₂%) en la sangre utilizando luz y sensores. Para ello, envía dos haces de luz de distintas longitudes de onda a través de tu dedo y analiza cuánta luz absorbe la sangre. El resultado es un valor fiable de tu suministro de oxígeno, además de tu frecuencia cardiaca y, con los modernos oxímetros de dedo, incluso la intensidad del pulso (índice de perfusión o IP).
Por qué el dedo es el lugar ideal para realizar la medición:
● Capas de la piel finas: el dedo es perfecto para la transmisión de la luz, por lo que ofrece una medición precisa.
● Zona bien vascularizada: las arterias de los dedos proporcionan resultados especialmente fiables.
● Práctico y sencillo: la pinza para el dedo resulta muy cómoda. Solo hay que ponérsela, leer los resultados y listo.
Un pulsioxímetro es un verdadero multitalento. Mientras que un tensiómetro se centra en el sistema circulatorio o un termómetro clínico aporta claridad cuando hay síntomas agudos, un pulsómetro proporciona datos que te dan una visión completa de tu cuerpo en cuestión de segundos. Perfecto para casa, para llevar o en los entrenamientos.
Medir el oxígeno en sangre: fundamental para llevar un control preciso de la salud
Para muchas personas, un pulsioxímetro es mucho más que un instrumento técnico: puede ser un compañero vital. Sobre todo cuando existen enfermedades crónicas como EPOC o asma, es necesario controlar la saturación de oxígeno con un aparato de medición para poder reaccionar a tiempo ante valores críticos. Este dispositivo para la salud proporciona información valiosa también en caso de problemas cardíacos que pueden afectar al suministro de oxígeno del organismo.
Durante la pandemia de COVID-19 se hizo evidente la importancia de controlar la saturación de oxígeno: la disminución de los niveles puede ser una señal de alerta temprana que debe tomarse en serio, aunque los síntomas puedan parecer leves. Un pulsioxímetro no solo te muestra los números, también te da la oportunidad de tomar medidas específicas: un pequeño asistente muy eficaz.
Pulsioxímetro en el deporte y la vida cotidiana: tu monitor personal de fitness
Aunque goces de una salud estupenda, un pulsioxímetro puede convertirse en tu compañero diario, sobre todo si eres una persona activa y deportista. Te proporciona datos precisos y te permite hacer un seguimiento más inteligente y consciente de tu salud.
● Uso en entrenamientos de resistencia: cuando corres o montas en bicicleta, puedes utilizar un pulsioxímetro para controlar el suministro de oxígeno a tu organismo. Si bajan los valores, ha llegado el momento de tomarse un descanso o de ajustar la intensidad: así entrenarás de forma más inteligente, no más dura.
● Asistencia en técnicas de respiración: ya sea durante el pranayama en yoga o realizando ejercicios respiratorios específicos, un pulsioxímetro te muestra en tiempo real cómo afecta tu respiración a tu nivel de oxígeno. Esto te motiva a respirar más profundamente y a perfeccionar tus técnicas.
● Dominar las grandes alturas: ¿estás planeando hacer senderismo en la montaña? A grandes altitudes, la saturación de oxígeno puede disminuir. Un pulsioxímetro te ayuda a reaccionar a tiempo ante los síntomas del mal de altura y a disfrutar de tu aventura de forma segura.
Un pulsioxímetro, u oxímetro de pulso, no es un dispositivo que se use solo en caso de enfermedad: es un entrenador personal de fitness que te ayuda a ser más consciente de tu cuerpo y a sacar el máximo partido de tu entrenamiento y de tu vida diaria.
Datos médicos y valores críticos: qué puede decirte un pulsioxímetro
Si estás pensando en comprar un pulsioxímetro, es importante que entiendas los valores que te muestra. La saturación de oxígeno de la sangre (SpO₂) se expresa en porcentaje y, por tanto, proporciona información sobre el nivel de oxígeno de tu cuerpo. Los valores normales oscilan entre el 95 % y el 100 %, lo que significa que tu cuerpo recibe un aporte óptimo de oxígeno. En cambio, los valores inferiores al 90 % son críticos y pueden indicar problemas como enfermedades respiratorias, trastornos cardiovasculares o deficiencia de oxígeno.
● 95–100 %: todo en orden. Tu cuerpo recibe lo que necesita.
● 90–94 %: precaución. Posible deficiencia de oxígeno, por ejemplo, por enfermedad, esfuerzo, estrés o altitud.
● Por debajo de 90 %: situación crítica. Debe consultarse a un médico para aclarar las causas.
Si la saturación de oxígeno se mantiene por debajo del 90 %, no dudes en acudir al médico. ¿Y en cuanto al pulso? Proporciona información sobre tu frecuencia cardíaca y sobre cómo reacciona tu corazón al esfuerzo. Los valores normales para adultos en reposo se sitúan en torno a 60-80 latidos por minuto. Una frecuencia cardiaca en reposo baja es señal de que el corazón funciona con eficacia; en el caso de los deportistas de élite, puede incluso bajar hasta unas impresionantes 30 o 40 pulsaciones por minuto. Los deportistas aficionados suelen oscilar entre 60 y 70 pulsaciones por minuto, mientras que las personas sin preparación suelen moverse entre las 70 y las 90 pulsaciones por minuto.
Un pulso acelerado unido a niveles bajos de oxígeno puede indicar sobrecarga o estrés, mientras que un pulso constante con valores normales de SpO₂ indica un buen equilibrio. Pero el pulso es flexible: aumenta durante el ejercicio para proporcionarle a tu cuerpo la cantidad óptima de energía y luego vuelve a bajar. Con un pulsioxímetro, puedes ver cómo reacciona tu corazón al esfuerzo y a la recuperación: ¡una información tan emocionante como instructiva!